RELOJ ARQUITECTONICO SOBREMESA EN BRONCE DORADO. AUGSBURGO HACIA 1600

Antigüedades - Varios / Objetos
Referencia: Z6527

Reloj de sobremesa arquitectónico en bronce sobredorado. Augsburgo (Alemania), hacia 1600.
Decoración grabada y fundida. Firmado Karl Schmidt (ca. 1590-1636).
El reloj apoya sobre cuatro leones sentados. La base muestra una decoración grabada a base de cintas y guirnaldas con frutos en el centro de los lados sobre una banda de ovas, otra a base de perlas inscritas en círculos superpuestos y un motivo vegetal con terminación avenerada. El cuerpo de la torre presenta columnas sobre pedestal con capitel compuesto en las esquinas y decoración grabada a base de cintas, roleos vegetales, frutos y jarrones con flores en los cuatro frentes, combinando superficies brillantes con mates y sin repetir composiciones. En uno de los frentes, se encuentra la esfera horaria, con varias bandas de numeración en arábigos y romanos, un motivo floral central y una aguja sujeta mediante pasador; debajo, de menor tamaño, otra esfera también en bronce en su color muestra numeración en romanos, para indicar los cuartos. En el frente opuesto al anterior, hay otra esfera sobre dos huecos para dar cuerda a los movimientos y bajo otro hueco más pequeño. Los dos laterales restantes (uno de ellos con otro hueco para cuerda) pueden ser retirados para dejar ver los movimientos del reloj, realizados en bronce sobredorado, metal y cordelería de cuero, decorados con una placa de roleos vegetales bajo la firma (“CA [estrella] SCM”). Remata esta zona una barandilla con balaustres y cuatro figuras de bulto redondo en las esquinas, situadas dando la espalda a una arquería de pilastras con arcos de medio punto que cobijan la campana y hace de base a una cúpula sobre columnas que alberga una espina. Las cuatro figuras son dos femeninas sosteniendo cuernos de la abundancia y dos masculinas con frutos en una bandeja.
Los primeros relojes europeos se realizaron en su mayoría para catedrales, iglesias y edificios públicos de gran importancia, y no fue hasta el siglo XV cuando comenzaron a proliferar algo más los de pequeño tamaño, para uso doméstico en entornos aristocráticos y religiosos de gran importancia, bien de pared y accionado por pesos o bien portátil y de resortes. Estos diseños se mantuvieron en el siglo XVI, época en la que eran accionados por un volante regulador o contaban con un regulador foliot. A lo largo de esta centuria la zona sur de Alemania destacó por sus realizaciones en el campo de relojes, con o sin autómatas, para la exportación a cortes europeas y al Imperio Otomano, con los principales talleres situados en las ciudades de Augsburgo, Munich y Nuremberg. El péndulo no aparece hasta 1657, trayendo cambios en los estilos de reloj y en los principales centros creadores.
Tipológicamente, pertenece a la categoría conocida como “relojes de torre” por su forma, ya empleada en ejemplos del siglo XVI (Museo Paul Dupuy de Toulouse, Francia) y que continúa con su popularidad en la centuria siguiente, como atestiguan los ejemplares conservados en instituciones como el Museo Lázaro Galdiano de Madrid (02051), el Metropolitan Museum de Nueva York (17.190.747) y el Milwaukee Art Museum (M1991.94), y los vendidos en Sotheby’s y Christie’s. Asimismo, es la que nos sitúa la fabricación de la obra en Augsburgo, como también lo hacen los motivos decorativos y la magnífica calidad del movimiento. Karl (también llamado Caroll o Carol) Schmidt, hijo de otro maestro llamado Nikolaus Schmidt “el Mayor” (nacido hacia 1550 y fallecido en 1630; maestro en Augusburgo desde 1576), está documentado en esta ciudad alemana entre hacia 1590 y 1635/36, trabajando de forma independiente desde 1614 al obtener su grado de maestro. De él se conocen otros relojes, como los dos de autómatas del Metropolitan de Nueva York (inventarios 47.133.1 y 29.52.15) y otro ejemplar vendido por Christie’s de Nueva York el 28 de Enero de 2015 (lote 29), además algún otro en destacadas colecciones privadas. Se conservan muy pocos ejemplares de esta calidad, pese a que debió ser un objeto de gran valor en la época y de abundante fabricación, como lo demuestra el hecho de que este tipo de relojes aparezcan en obras alejadas de Alemania como, por ejemplo, en una vanitas de Andrés Deleito (inv. 1430, Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando), “El Sueño del Caballero” de Antonio de Pereda (mismo museo), etc.
Los motivos decorativos nos sitúan la obra aún bajo influencia del Renacimiento (roleos vegetales, tholos de remate…), pero ya se aprecia algún detalle anticipando el Barroco como los balaustres. Las figuras de las esquinas están ataviadas a la moda del norte de Europa de la época, y pueden tratarse de alegorías de la Abundancia o, quizá, a la Primavera y el Verano. Los leones son un motivo frecuente en las obras suntuarias por su simbología heráldica, relacionada tanto con la realeza como con Cristo en su lectura religiosa.

· Medidas: 17x17x29 cms.

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