BUSTO EN MARMOL Y BRONCE CON PEANA

Antigüedades - Escultura
Referencia: Z6639

“Niña con flores sobre un cesto”. Escultura en mármol blanco y bronce, sobre peana. España, siglo XIX.
La peana, con forma de columna de fuste liso, eleva la escultura y la destaca con su elegancia de líneas y falta de elementos decorativos exagerados (aparte de unas molduras en lo que sería el capitel y el cambio de mármol veteado en la pieza superior, sobre la que se encuentra la escultura). La figura de la niña, tallada en un mármol blanco de gran calidad, se encuentra sentada, mirando hacia la lejanía, y con un ramo de flores entre sus brazos y una medalla colgada de un cordón al cuello. Al sentarla sobre un cesto con flores se suaviza la figura, además de realzarla con el contraste cromático existente entre las flores y el cesto (bronce patinado) y la figura. El peinado de la niña, con unas ondas pictóricas sin un claroscuro potente, contrasta con el detallismo del vestido, perfecto tanto en los volantes del cuello como en los bordados de la tela y con el que, además, se ha añadido un toque “informal” al mostrar caído un tirante y la falda arrugada. Esta falta de formalidad concuerda perfectamente con el tema, y es ligeramente acentuada al presentar a la figura con calcetines (o medias, caídos) y sin zapatos. El realismo del rostro (atenuado con una ligera idealización) hace pensar en que se trate de un retrato infantil.
El tratamiento pictoricista de la figura y de las rosas lo relacionan con planteamientos artísticos surgidos a lo largo del siglo XIX y con una determinada estética y nivel de habilidad. Estilísticamente, es posible relacionarlo con el entorno y la influencia de dos figuras clave del arte español del siglo XIX por su factura, rasgos, maestría técnica y originalidad: Agustín Querol y Mariano Benlliure. La calidad de la obra es innegable: con una gran economía de elementos, se ha logrado una figura elegante, sin perder detalles infantiles acordes con la temática; las calidades se pueden apreciar tanto en el bronce como en el mármol; la combinación cromática realza la figura; el naturalismo del rostro de la niña; la composición de la escultura; etc. Así, es posible encontrar paralelismos con obras destacadas del siglo XIX: nótese la similitud en los cabellos con el “Niño desnudo” de Augstín Querol y Subirats (hacia 1900, Museo del Prado de Madrid), también recuerda en ciertos detalles al busto de la 18ª duquesa de Alba de Mariano Benlliure (realizada hacia 1928).

· Medidas: Busto: 50x50x71 cms. Peana: 37x37x116 cms.

Acceda a su cuenta para consultar su precio


Para consultar los precios solicite su registro aquí.

Si ya está registrado acceda a su cuenta aquí.


Artículos relacionados