ESCULTURA VIRGEN INMACULADA EN MADERA POLICROMADA

Antigüedades - Escultura
Referencia: ZE162

Inmaculada. Madera tallada, sobredorada y policromada, plata. Según modelos de FERNÁNDEZ, Gregorio (Sarriá, Lugo, 1576-Valladolid, 1636). Siglo XVII.
Escultura de bulto redondo realizada en madera tallada y policromada, con algunos detalles sobredorados, elevada sobre una peana del mismo material. Ésta última cuenta con una base rectangular, ligeramente elevada poro unas pequeñas patas y en la que se han situado varios elementos decorativos (formas esféricas en las esquinas, diamantes tallados en el centro de los frentes y unas formas salientes que casi recuerdan a hachas dobles embutidas pareadas surgiendo de los cuatro lados) y otro pedestal rectangular más pequeño con dos molduras flanqueando el frente (área decorada con otro rombo o diamante tallado). La talla se eleva sobre una nube esférica de la que surge un creciente lunar con los picos hacia arriba, situada de pie y mirando al frente; asoma la punta de un zapato bajo los bordes de la túnica decorada con flores y encajes en policromía, y el manto cubre la figura (incluyendo los brazos, con las palmas unidas frente al pecho) hasta llegar a los picos de la luna (los cuales quedan fuera del manto), formando pliegues tanto al frente como en la espalda (área en que se crea un juego mayor hacia el centro de la espalda), en tono azul y con una banda en el borde de policromía y dorado con cabezas de ángeles y motivos vegetales; los cabellos largos y ondulados caen en mechones por los lados del frente, los hombros y la espalda. En la cabeza presenta una corona real (de plata en su color) con bandas anchas en el cierre, rodeada por un resplandor o ráfaga de diseño circular, formada por una banda lisa con círculos en relieve al frente y, hacia el exterior, una decoración de rayos agrupados en cinco escalonados (el central el más alto) alternados con otro rayo ondulado y terminado en punta, y una cruz en el centro situada sobre un orbe o esfera, el cual está encima de remate vegetal y dos “ces” enfrentadas.
Gregorio Fernández llegó a Valladolid en 1605, formándose con Francisco Rincón. Dejando aparte los pasos procesionales y otras obras de gran importancia, creó un modelo de Inmaculada de gran fortuna en la escuela castellana barroca (el cual influye en otros centros, como demuestran trabajos como algunas del granadino Alonso de Mena) con la Virgen con un manto rígido el cual forma dos destacados pliegues a los lados de la imagen y presenta el demonio en forma de dragón o un cuerpo de ángeles a sus pies, con la luna. Se conservan ejemplos de mano del maestro (convento de Franciscanas Descalzas de Monforte de Lemos en Lugo, iglesia del Convento de la Concepción del Carmen de Valladolid –fechada en 1623-, Museo Diocesano de Zamora –tallada para el convento de Franciscanas Concepcionistas de Zamora en 1630-, Catedral de Astorga -1627-, etc.), y también sería un ejemplo muy solicitado tanto a seguidores de Fernández (Inmaculada de Andrés Solanes para la Capilla de la Concepción del Convento de Mercedarios Descalzos de Valladolid, Inmaculada de taller de Gregorio Fernández del Museo Nacional de escultura de Valladolid, etc.) como a escultores que no lo fueron tan directamente y a otros artistas de centros más populares (talla del siglo XVIII de la Iglesia de San Pedro de Verbios de Palencia).

· Medidas: 37x31x104 cms

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