RELIEVE VIRGEN CON NIÑO Y ANGELES. ITALIA

Antigüedades - Escultura
Referencia: ZF0123

Relieve “Virgen con Niño y ángeles”. Italia, siglos XV-XVI.
Bronce en su color y dorado, lapislázuli, cristal de roca, esmalte.
En el centro de la obra se presenta, entronizada, la figura de María, con un manto sobre sus hombros y cabellos y sosteniendo sobre sus rodillas al Niño, que aparece dirigiéndose a uno de los ángeles. La Virgen se encuentra, además, cobijada por un arco conopial sostenido sobre columnas torneadas, y elevada visualmente mediante unos escalones. Esta composición logra un contraste muy llamativo: la figura en bronce oscuro, en contraste con el fondo de lapislázuli y la parte del arco y el exterior del mismo, en bronce dorado. Bajo los escalones aparece un escudo heráldico en esmalte con una llave sobre fondo azur. Los ángeles, arrodillados, se encuentran flanqueando esta figura, y, al aparecer en bronce oscuro, comparten visualmente la “categoría” de figuras religiosas con María, mientras su posición (más baja) da mayor categoría tanto a la Madre como a Jesús. El resto de la composición se completa con un delicado paisaje: construcciones y murallas sobre montañas, nubes en el cielo, plantas, piedras, etc. Hacia el exterior, se sitúa otro marco de lapislázuli decorado en las esquinas con apliques, dando paso al de madera tallada y policromada.
El lapislázuli es una piedra semipreciosa ya conocida en el VII milenio a. C., hallada en yacimientos desde el Caúcaso hasta Mauritania. A partir de finales de la Edad Media, aumentó su exportación a Europa, siendo más frecuente su empleo desde entonces tanto para usarlo como pigmento en cuadros tras molerlo (dando lugar al más fino y caro de los azules, y de los colores en muchas ocasiones), como para fondos de pinturas, incrustaciones en obras de arte, joyería y, un poco después, en los conocidos “trabajos de piedras duras”.
La figura de María muestra todavía una influencia de modelos góticos, si bien más europeos que italianos, junto con elementos que podrían ya mostrar una cercanía al Renacimiento: si bien la desnudez de Jesús ya se muestra en trabajos góticos (Madonna con ángeles de Fra Angelico), la creación de espacio mediante el juego con el paño delante de Cristo se puede apreciar en pinturas más avanzadas (Virgen con Niño de Domenico Ghirlandaio, National Gallery de Londres); la presencia de un potente trono se puede ver frecuentemente en Madonnas italianas del Quattrocento (y antes), pero no del todo como se presenta aquí. En cuanto al paisaje, es preciso compararlo, por ejemplo, con el del fresco del Condotiero Guidoriccio de Fogliano (Simone Martini, acabado en 1328).
La presente es una obra de gran calidad técnica y estética, por no mencionar los materiales escogidos para su creación, comparable sólo a destacados ejemplos de todo el mundo, como los conservados en el Palacio Madama de Torino (Italia), en los que el coral también tiene un papel importante. Son imprescindibles de mencionar, también, obras como la placa de piedras duras (lapislázuli entre ellas) con un relieve de María con el Niño en bronce, realizado hacia 1580-1600 en Italia y conservado en el Art Institute de Chicago; o el “Panorama della Piazza della Signoria” (Jacopo Bilivert, ca. 1599) del Museo Pitti; o el “Banquete de los Dioses”, que sigue un diseño de Guglielmo della Porta, conservado en el Metropolitan Museum de Nueva York.

· Medidas: 20x22,5x3,5

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