PINTURA SOBRE VITELA "MARTIRIO DE SAN BARTOLOME"

Antigüedades - Pintura
Referencia: Z6742

“Martirio de San Bartolomé”. Pintura sobre vitela. Según modelo de Ribera y Cucó, José (Játiva, 1591 – Nápoles, 1652).

La composición se organiza en torno a la diagonal que dibuja el tronco del árbol a que el anciano está atado. El soldado de la derecha se encuentra despellejándole, mientras otra figura a la izquierda equilibra y armoniza la pintura. Esta es la manera en que fue martirizado Bartolomé el Apóstol: según la tradición, el rey de Armenia Astiages le ordenó adorar a sus ídolos, a lo que se negó, mandándolo desollar.
Prácticamente todos los elementos de la obra se pueden relacionar con la escuela italiana, mientras que la composición sigue modelos habituales en el Barroco del siglo XVII. El colorido muestra la obra muy alejada del tenebrismo caravaggesco que era común entonces, y tampoco presenta contrastes lumínicos, además de recordar a obras más en la línea del barroco clasicista o, incluso, del Manierismo anterior.
José de Ribera y Cucó fue un pintor y grabador nacido en España que desarrolló toda su carrera en Italia, donde se le conoció como Giuseppe Ribera y por el apodo “Lo Spagnoletto”. Su estilo evolucionó desde el tenebrismo de Caravaggio hacia una estética mucho más luminosa con influencia de figuras como Van Dyc, y contribuyó en gran medida a crear la “escuela napolitana” (en la que destacan Giovanni Lanfranco, Luca Guiordano…). Nació en Játiva, y es posible que aprendiera con Francisco Ribalta, y, aún adolescente, se fue al norte de Italia (Cremona, Milán, Parma), para ir luego a Roma, donde entra en contacto con obras clasicistas (Reni y Ludovico Carracci); acabó instalándose en Nápoles. Su trabajo se conserva en importantes colecciones privadas de todo el mundo, además de en instituciones como el Museo del Prado y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, el de Capodimonte de Nápoles, el Louvre de París, etc.
La obra recuerda a un óleo sobre lienzo realizado por José de Ribera entre 1617 y 1619 para Pedro Téllez Girón III, duque de Osuna y virrey de Nápoles en esos años, conservado en el Museo de Arte Sacro de Osuna en Sevilla (Antigua Colegiata de Osuna). Formaba parte de un grupo de cinco cuadros (San Sebastián, San Pedro Penitente, San Jerónimo, el Ángel del Juicio y El Calvario, obra esta última encargo de la duquesa y acabada en 1618) que se conocen en la Colegiata ya en abril de 1627. Este conjunto está considerado como uno de los más importantes del inicio de su actividad.
Sin embargo, es posible relacionarlo mucho más de cerca con otra obra que presenta una composición similar: uno de los cuatro aguafuertes que Ribera realizó entre 1624 y 1628: el del “Martirio de San Bartolomé” está firmado, fechado (1624) y dedicado al príncipe Manuel Filiberto de Saboya, sobrino de Felipe III y virrey de Sicilia. En este grabado y en la obra sobre vitela, una figura a la izquierda mira al espectador, sosteniendo dos varas en sus manos; el santo mira hacia arriba, con los brazos atados sobre su cabeza, doblados, y las piernas recogidas, mientras un hombre le despelleja, sosteniendo un cuchillo en su boca; en la vitela, sin embargo, no se presentan las figuras masculinas de la derecha que sí están en el grabado; el cielo también es distinto. Como ya se ha apuntado, las principales diferencias son el color y la iluminación, que sitúan la presente obra más cercana de corrientes clasicistas barrocas.

· Medidas: 10,5x15 cms. / 22x26,5 cms.

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